El drawdown mide la caída desde el punto más alto (pico) de una curva de capital hasta su punto más bajo siguiente (valle), antes de que se recupere. Si una cuenta llega a $10.000 y después cae a $7.000 antes de volver a subir, ese drawdown fue del 30% — independientemente de cuánto haya ganado después.
Es, junto con el retorno total, uno de los dos números más importantes para evaluar una estrategia de trading. El problema es que casi todo el marketing de trading se enfoca solo en el retorno ("+150% este año") y casi nunca menciona el drawdown que hubo que atravesar para llegar ahí.
La razón por la que el drawdown importa tanto tiene que ver con la matemática de la recuperación, que no es lineal: una caída del 20% se recupera con una ganancia del 25%. Una caída del 50% necesita una ganancia del 100% para volver al mismo punto. Una caída del 80% necesita multiplicar por cinco lo que queda. Cuanto más profundo el drawdown, desproporcionadamente más difícil la recuperación.
Por eso, dos estrategias con el mismo retorno anual pueden ser completamente distintas en términos de riesgo real. Una que gana 30% al año con drawdowns máximos del 10% es, en términos de riesgo ajustado, muy superior a otra que también gana 30% al año pero con drawdowns del 40% — aunque el resultado final "se vea igual" en un gráfico de retorno total.
El drawdown también es relevante para algo muy práctico: la capacidad psicológica y financiera de aguantar la estrategia. Una caída del 40% en el capital, aunque sea "temporal" en la curva de equity, es mucho más difícil de tolerar en la vida real de lo que parece en una hoja de cálculo — y es la razón principal por la que la gente abandona estrategias rentables justo antes de que se recuperen.
Cuando evalúes cualquier sistema de trading (propio o de terceros), preguntá siempre por el drawdown máximo histórico, no solo por el retorno. Es la pregunta que separa una evaluación seria de un folleto de marketing.